Número 33 - Otoño 2025

Lectoras y escritoras. Han Kang, Premio Nobel de Literatura 2024

Por Amparo Zacarés Pamblanco

Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación, escritora y crítica de arte. Forma parte del grupo internacional de estudios sobre Vico con sede en la Universidad de Sevilla (US). Pertenece a la Associació Valenciana de Crítics
d´Art (AVCA). Ha ejercido como docente de Estética y Teoría de las Artes en la Universitat de València y en la Universitat Jaume I de Castellón de la Plana. En la actualidad preside la Asociación Clásicas y Modernas, Asociación para la Igualdad de Mujeres y Hombre en la cultura que colabora directamente con el Observatorio de la Igualdad del Ministerio de Cultura.

http://amparozacares.com/


Apreciar estéticamente las obras que surgen de la imaginación, es algo constitutivo de las personas por su condición peculiar dentro de la escala animal. Es cierto que esta facultad no es utilizada ni está desarrollada por igual, pero, en mayor o menor grado, todos los seres humanos pueden emocionarse al escuchar música, asistir al teatro o leer una novela. Otra cuestión diferente es exigir universalidad a la valoración estética, dada la base empírica y la diversidad cultural sobre la que se conforman los gustos. Esta dificultad no tiene que entrañar necesariamente un motivo de fricción o conflicto, pero, por lo general, esperamos un consenso de gusto que valide el nuestro. Nos cuesta que nos lleven la contraria y llegamos incluso a exasperarnos si no se admiran los estilos artísticos y artistas por quienes sentimos predilección. Así que, quizás, los juicios estéticos serían más compartidos si se enunciaran de manera menos universal, tuvieran en cuenta a un sujeto situado y no estuvieran sometidos a la estrechez de miras que marca el canon literario habitual.

Han Kang
Han Kang de Corea del Sur, Premio Nobel de Literatura 2024, en la conferencia de prensa durante la semana del Premio Nobel 2024 en Estocolmo, Suecia. John Sears, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

 


La virulenta campaña de desprestigio que sufrió el año pasado la surcoreana Han Kang al ser galardonada con el Premio Nobel de Literatura de 2024, ilustra bien esta situación. De ella se dijo que era una escritora con apenas obra publicada y poco conocida, cuando en realidad lo que sucedía era que no había sido traducida y, en consecuencia, resultaba desconocida fuera del continente asiático. En la actualidad, es una mujer madura que cuenta con una dilatada trayectoria literaria, que ha dejado atrás sus obligaciones como periodista y docente y que se dedica únicamente al oficio de escribir. Pero, aun así, la trataron como una advenediza de las letras e infravaloraron las historias extrañas que inventa y con las que critica el consumismo desenfrenado y la violencia patriarcal de Corea del Sur.

En Occidente su nombre alcanzó popularidad cuando recibió en 2016 el Premio Man Booker International de ficción por su novela «La vegetariana» que había sido publicada en 2007 por primera vez. Su protagonista decide un día dejar de comer carne y de cumplir con sus deberes tradicionales de esposa. La joven Yeonghyne es un cuerpo que se niega a ser tratado como los otros cuerpos y que siente que todos los árboles del mundo le parecen hermanos. Su resistencia a incorporarse al engranaje vertiginoso de un modo de vida irracional, discurre en una atmósfera surrealista en medio de imágenes potentes y frases sugerentes no exentas de cierta belleza lírica. En la trama sobresale la calma y convicción de una odisea personal que es capaz de perturbar la esencia virulenta e irracional que impera en el país de origen de la escritora.

No es extraño, pues, que fuera incomprendida en Corea y que comenzara a ser valorada tardíamente cuando los elogios le llegaron desde otras culturas y lenguas a las que su obra había sido traducida. Con todo, este libro que a nivel internacional fue considerado uno de los mejores de 2016, es exquisito e impertinente y curiosamente, (¿por qué será?), gusta más a las lectoras que a los lectores. El tríptico de voces que hablan en la novela (el marido, el cuñado y la hermana) pueden hacernos entender quiénes somos y el tipo de sociedad que hemos construido. Por eso mismo, no hay que desestimar la capacidad de los personajes literarios para autocomprendernos y hacernos reflexionar.

 

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Monográfico Especial

Síguenos en redes

Descargar revista para imprimir

Portada Revista Imán33-

Lo más visto:

2 Artículo de La Gaceta Revista Imán

DESDE MIS OJOS

Por Sandra Villamil López La Naturaleza, un lienzo divino donde el arte y la vida se entrelazan en un baile eterno de
3 Artículo de La Gaceta Revista Imán

DESCUIDO MARAVILLOSO

Por Pablo Delgado CUANDO la presumida Hada Primavera regresó para derramar a manos llenas colorida vida por bosques y parquecillos, dejó escapar,
Ir aArriba

Recomendado:

María José Sáenz

Jacque Canales. Antología poética

Por María José Sáenz Rodríguez Tremp, Lérida. Licenciada en Medicina