Por Rosa María Valiente Urrea

 

Busco el atajo que conozco, está entre la maleza que rodea el pueblo.

Hace años que tuve que salir huyendo y ahora no desearía encontrarme con

nadie, sigo el sendero que lleva a la casa grande de piedra, que es la mejor del

pueblo, la mía, donde se encierra un gran misterio que no se pudo esconder, y

donde la mayoría de los vecinos nos conocemos de toda la vida.

Vuelvo pensando que lo mejor de los viajes es volver al hogar.

A lo lejos, reconozco la silueta de una de esas casas, con sol y balcón, donde

está mi hogar y recordando tiempos pasados, cuando la casa siempre estaba

ocupada con gente, con grandes comilonas y fiestas, ya no caeré en ese error,

porque la casa donde se habita tiene que ser confortable y tranquila, por ello

estoy convencido de que cuando el hogar se convierte en un restaurante, pesa.

Sé que los del pueblo ahora me observan tras los postigos, pero no me importa

y espero que hayan olvidado los hechos ocurridos, aunque siga el misterio.

Todavía recuerdo ese año fatídico, con lluvias persistentes que hicieron mucho

daño en las casas del pueblo con derrumbes de tejados y paredes, nuestra

casa resistió, no así el muro que la rodeaba, una buena parte de él se

derrumbó dejando al descubierto unos restos humanos.

Por la policía y después de muchas investigaciones, hemos sabido que era una

joven de quince años con su bebé en bazos, que habían fallecido durante el

parto.

El muro era muy antiguo, no así la casa que fue posterior, cuentan los más

antiguos del lugar, o quieren recordar, que por aquellas tierras existió un

convento de clausura. El caso es que aquel hallazgo con el que nosotros no

teníamos nada que ver, nos cambió la vida. Las autoridades ahora han corrido

un tupido velo, con un muro nuevo y los permisos pertinentes para morar en

esa casa, vuelvo yo solo, a mi hogar, busco soledad y tranquilidad.

2 Comments Deja una respuesta

  1. Gracias, gracias por publicar mi relato.
    Preciosa toda la revista con un gran contenido tan interesante, encantada de participar en ella lo seguiré intentando , un abrazo se nota un gran trabajo de equipo.

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