Por Blanca Monreal Híjar
Dejadme espacios,
espacios vacíos
para llenarlos
de luz, solo de luz
—azul
valiente y serena— .
Que entre a raudales
por las rendijas
de la casa inmensa.
Cubriendo tristezas,
como bandadas
de pájaros indómitos,
como flechas
de pájaros viajeros
en la lejanía.
Deslizando el esplendor,
derrotando amarguras.
