Editorial. Imán 29
[et_pb_section bb_built=»1″ admin_label=»section»][et_pb_row admin_label=»row» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» background_size=»initial»][et_pb_column type=»4_4″][et_pb_text admin_label=»Text» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» background_size=»initial» _builder_version=»3.0.105″ background_layout=»light»] Los premios son reconocimientos al mérito. En literatura es posible que todos lo merezcamos. Sentarse a escribir, contar una historia, sea en prosa o en verso, conlleva la condición de ser galardonado, aunque sea con la recompensa de tener un solo lector. Eso, en realidad, nos