EL EFECTO MARIPOSA
Por Juan Luis Erizo ¿Por qué te empeñas, dime, con fervor en salvarme? ¿Es posible estar alguien tan terriblemente desocupado En este mundo lleno de viles servidumbres y peores pecados? Y sin embargo tú vigilas mis gestos con precaución de águila, intentando que no haya en mí más incorrecciones de las necesarias, que puedan arruinar la modestia que le deben