Mirada en cinta
Mirada en cinta Pequeños transeúntes, vistos desde el balcón más alto de la casita de los Stringgle, poblaban la estación con sus idas y venidas cargadas de prisa, esperanzas o resignación. Los que se dirigían al pueblo para recoger algún encargo o realizar una compra importante, los que venían de la ciudad, llenos de noticias y envueltos en un halo