CUANDO ANOCHEZCA MI ALMA
Por Sarilis Montoro Huguet Cuando anochezca mi alma, anhelaría que la luna me acompañara e iluminara con su luz de nácar, mi solitario sendero. Tampoco me importaría que el sol poniente, bañara mis ojos con un resplandor de fuego naranja, y abriera ante mi cansada mirada, un pasillo de esperanza que caminara sobre él, ligera como una burbuja de