EL AÑO DEL INSECTO
Cuando murió, el 3 de junio de 1924, Kafka no era el escritor de renombre que es hoy. Su obra entera cabía en doscientas cincuenta páginas y, pese a los elogios notables del poeta Rainer Maria Rilke o del novelista Robert Musil, el éxito se hacía de rogar. Max Brod, amigo de Kafka y depositario del legado de su obra,