Categoría: Alix Rubio

CARTA AL VIENTO

Por Alix Rubio Calatayud   Anoche soñé contigo. Por primera vez en veinticinco años soñé contigo, cómo serías, qué estarías haciendo. Te soñé feliz, guapo, inteligente y, sobre todo, bueno. Una persona buena. Un hombre bueno. Yo llevaba una vida perfecta, no como la desgraciada de mi madre, que arruinó su vida casándose y cuidando de tres críos en vez

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¿DÓNDE ESTOY?

¿Dónde estoy? ¿Qué ha ocurrido? No comprendo qué hago aquí, en medio de esta niebla fría y en una carretera que no conduce a ninguna parte. Anoche me fui a pasar un buen rato con mis amigos para celebrar el premio literario que había recibido. Al otro extremo de la barra del bar una espléndida mujer morena de ojos verdes

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VÍCTIMA (VERDUGO)

A los catorce años la vida no es tan sencilla como creen los adultos. Y si encima eres diferente, entonces tu vida se transforma en una pesadilla. Vivo en el centro de una pesadilla que se sucede día a día. En casa, mis padres no comprenden la gravedad de mi situación. «No hagas caso», «díselo a los profesores», «ya tienes

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ES AMOR

Alix Rubio Relato finalista en el IV Premio Internacional Café Español de Relato Corto, noviembre 2021.   Eras el novio más guapo del mundo. Iluminabas con tu sonrisa y tu presencia la pequeña capilla donde nos casamos. Me mirabas y yo me veía en tus ojos, una novia de blanco tul y flores en el pelo que te amaría siempre.

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Sin darse cuenta

SIN DARSE CUENTA Alix Rubio Calatayud Un día, de repente, doña Teresita se murió. Así, sin darse cuenta. Suspiró, cerró los ojos, y pasó de Este Mundo al Otro sin sufrir ni enterarse. Si doña Teresita hubiera podido elegir el momento y el lugar de su fallecimiento no hubiera sido ni así, ni allí. Eran las tres de la tarde.

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La Cautiva

La Cautiva La miro caída a mis pies, un ser doliente envuelto en ropa destrozada que un día fue una túnica suntuosa. Sin adornos; el cabello deshecho, convertido en una amalgama de sudor y polvo. Sé que es rubia, aunque ahora no lo parece. Un ser doliente, abatidos su orgullo y su poder. No me mira. No se atreve a

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