Si amas el dinero, con altiva soberbia, será tu corazón insensible, de piedra. Solo, con el silencio, con humilde pobreza, meditando obtendrás tu luz en entereza. Sinsabores amargos, alegrías inciertas, sin las flores alegres de cada primavera. Pasar, como descalzo caminante, riberas, sin temor al veneno y al mordisco de