Joaquín Dicenta, un bilbilitano en la historia
Por Ricardo Ramos Rodríguez “Tan prisionero se es con una cadena amarrada al pie como con una corona sobre la cabeza.” – Joaquín Dicenta Taberna “La Estufa”, Madrid, año 1884 Sentado en una mesa de madera rancia, sita al fondo del establecimiento, un joven contemplaba con los ojos vidriosos los agujeros